MY TLALTENANGO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tradicion Tlaltenanguense: Santa Ana

Fuente Informativa: Profra. Maria Elena Lechuga Romero

Libro de Jose G. Montes: "Tlaltenango de Zacatecas"   

 

                "La tradicion de Tlaltenango es vigorosa y surgente, en el aspecto social y costumbrista, conviene recalcar lo relativo a la fiesta de Santa Ana", que dio inicio con motivo de la bendicion del templo, por el Sr. Cura Don Juan Jose Veles el 26 de julio de 1817 y que se realiza año con año en el poblado indigena de Tocatic, sitio al norte de esta ciudad a muy corta distancia.  Es la fiesta social de la familia Tlaltenanguense que se celebra con el mayor entusiasmo y la mas franca cordialidad.  Acuden de muchas partes del Pais Tlaltenanguenses y otras tantas que residen en el Pais vecino del Norte, que vienen a rendir testimonio de cariño a la tierra que los vio nacer.

                Los habitantes de la comunidad preparan su fiesta desde los primeros dias del mes de julio, trasladandose a Tlaltenango y las demas comunidades con la imagen peregrina, anuncian su llegada por medio de un tamborcito pidiendo visitar a las personas que asi lo decidan, las cuales despues de algunos rezos van a adorar la imagen, piden el milagro, la ayuda o la proteccion y en un pequeño canasto al pie de la imagen piden la cooperacion.

                Decir Santa Ana, significa darse citas las familias o grupos de amigos para reunirse a las sombras de los mezquites y disfrutar del rico pipian y tejuino, escuchando la diversidad de musica que al pasar, despierta la alegria del momento.

                Una de las costumbres de esta fiesta es la de pasear rumbo a la plaza del ranchito y comprar las tradicionales ollitas de barro con el nombre grabado en diamantina de un buen amigo, un familiar o la persona amada, en ese mismo lugar se adquieren las ollitas mas pequeñas para jugar.  Algunos prefieren comprar fruta de la temporada como: duraznos, granadas, uvas, membrillos, entre otras.  Otros disfrutan de la variada gastronomia que brindan los puestos.

                Algunas familias o grupos de amigos nos sorprenden con sus atuendos (trajes campestres confeccionados a mano), en espera del concurso donde se aprecian los mas elaborados y propios para la ocasion.

                 Por la noche, ya en Tlaltenango se cierra con broche de oro la fiesta, con un gran baile de gala, en donde amenizan los mejores grupos musicales del momento, ahi acuden la mayoria de la poblacion, para asi dar por terminada la fiesta de Santa Ana.

 

Venegas, Covarrubias Prof. Julio Cesar; “Santa Ana 2002. Tlaltenango de S. R. Zac.”;