MY TLALTENANGO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

QUIEN ES SANTA ANA?

Pbro.Jorge Arturo Santillan Medina

                Sabemos que es la Madre de la Santisima Virgen Maria.  Veamos algo de historia:

                Desde el siglo II, arranca una tradicion que atribuye los nombres de Joaquin y Ana a los padres de la Santisima Virgen Maria.  En el siglo VI, el culto a Santa Ana se introdujo en la Iglesia oriental.  El culto a San Joaquin fue mas reciente.  Las virtudes de estos dos esposos, se nos manifiestan por su fruto, tal como nos lo dice el Señor:  "Un arbol bueno no puede dar frutos malos... por sus frutos los conocereis (MT. 7, 20).  El fruto de estos dos santos fue superior a la ley natural, pues engendraron para el mundo a la Inmaculada madre de Dios y Reina de los Angeles.

                Los datos sobre la vida de San Joaquin y de Santa Ana, se nos narran en ciertos libros apocrifos.  Algunos de ellos se podrian aceptar como veridicos, ya que representan una respetable tradicion.  En la imposibilidad de discernir con certeza cuales sean estos, reflexionaremos sobre todo en hechos que nos den fe, repasando algo de lo que hacia una buena familia judia con respecto a la educacion de sus hijos.  Joaquin y Ana tuvieron mucho que ver en la instruccion de Maria durante su niñez y juventud.

                Nada era mas importante para las familias judias que la enseñanza de la Tora, o de los cinco libros de la Biblia.  La transmision de los principios religiosos y eticos, se fundaba en el mandamiento biblico: "Ten cuidado y guardate bien, no vayas a olvidarte de estas cosas que tus ojos han visto; enseñalas, por el contrario a tus hijos, y a los hijos de tus hijos" (Deut. 4,9).

                En los tiempos biblicos, los niños recibian su educacion practica y religiosa directamente de sus padres.  Despues, la sinagoga vino a ser no solo casa de oracion, sino casa de estudios para los adultos y quiza tambien para los niños.

                Por regla general, las niñas estaban excluidas de aquella educacion especial.  Su formacion practica la recibian de sus padres, aunque hubo numerosas mujeres judias que adquirieron un alto nivel de conocimiento.

                El espiritu de union de la familia estaba muy desarrollado.  Su influencia en la vida publica era muy grande.  Corona de los ancianos eran los hijos.  Al padre que engendraba un hijo insensato, se le consideraba desgraciado para toda la vida.

                En este ambiente familiar y religioso, se desarrollo la vida se la Santisima Virgen Maria, en quien influyo mucho su madre Santa Ana.

                Esta Santa, que es venerada desde hace bastante tiempo en la comunidad de Tocatic, sobre todo en su dia, 26 de Julio de cada año, donde se conjugan fiesta, fe y tradicion.

                Parece que a fines del siglo XVIII, se inicia esta fiesta que no es la original de Tocatic.  Hay que recordar que era San Francisco su patrono y que tenia su templo, tristemente en ruinas actualmente.  Antiguamente los atrios de los templos eran usados como cementerio, llego un momento en que no cabian, que el Parroco de aquel templo vio la necesidad de erigir y bendecir otro dedicado a Santa Ana, patrona de la fortuna, desde ese momento comienza en Tocatic, estas festividades en honor de esta Santa.

                Festividades que con el tiempo se fueron llenando de bonitas tradiciones, que hicieron de este lugar algo propicio para la union familiar de asociaciones y grupos de Tlaltenango, competencias sanas de disfraces, juego de ollitas, ambiente campirano y religioso, que lastimosamente hemos hecho que se vayan perdiendo y que han aparecido otro tipo de diversiones muy poco autoctonas de nuestro pueblo y ambiente.

                ¿ Por que no hacer un esfuerzo de todos para rescatar todo esto?

               Los invito a vivir estas fiesta con verdadero sabor religioso, catolico, respetuoso y alegre. 

 

Venegas, Covarrubias Prof. Julio Cesar; “Santa Ana 2002. Tlaltenango de S. R. Zac.”;

 

 

 


 


Oración a Santa Ana para pedir por los hijos

Gloriosa Santa Ana, Patrona de las familias cristianas, a Tí encomiendo mis hijos. Sé que los he recibido de Dios y que a Dios les pertenecen, por tanto te ruego me concedas la gracia de aceptar lo que su Divina Providencia disponga para ellos.

Bendíceles, oh Misericordiosa Santa Ana, y tómalos bajo tu protección. No te pido para ellos privilegios excepcionales; sólo quiero consagrarte sus almas y sus cuerpos, para que preserves ambos de todo mal. A Ti confío sus necesidades temporales y su salvación eterna.

Imprime a sus corazones, mi buena Santa Ana, horror al pecado; apártales del vicio; presérvales de la corrupción; conserva en su alma la fe, la rectitud y los sentimientos cristianos; y enséñales, como enseñaste a Tu Purísima Hija la Inmaculada Virgen María, a amar a Dios sobre todas las cosas.

Santa Ana, Tú que fuiste Espejo de Paciencia, concédeme la virtud de sufrir con paciencia y amor las dificultades que se me presenten en la educación de mis hijos. Para ellos y para mí, pido Tu bendición, oh Bondadosa Madre Celestial.

Que siempre te honremos, como a Jesús y María; que vivamos conforme a la voluntad de Dios; y que después de esta vida hallemos la bienaventuranza en la otra, reuniéndonos Contigo en la gloria para toda la eternidad.

Así sea

ORACIÓN

Señor, Dios de nuestros padres, Tú concediste a Santa Ana la gracia de ser la Madre de la Virgen. ¡Con qué adornos de virtud y santidad preparaste a aquella mujer que iba a ser llamada madre por la Madre de tu Hijo!. Realiza también tus maravillas en nuestras almas. Todos tenemos una misión que cumplir en la vida. Ayúdanos a responder a tus santos designios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén


 

Santa Ana, la Virgen y el Niño. Realizado entre 1508 y 1510 y conservado en el museo del Louvre, este cuadro es otra de [Leonardo da Vinci] sus obras maestras. La Virgen María aparece sentada sobre el regazo de su madre,

Santa Ana (aunque ambas parecen tener similar edad), e intenta amorosamente separar a Jesús del cordero, símbolo de la pasión y el sacrificio al que está destinado. El Niño Jesús, sin embargo, se abraza al corderillo, que vuelve su cabeza para mirarle. El paisaje de fondo, como es habitual, ha sido elaborado con todo detalle. Una obra conmovedora por su intensa dulzura, que no impide la insinuación de negros presagios.