MONUMENTO AL GRAN PADRE DE LA
INDEPENDENCIA (1896-1996)
Profr. Salvador
Castañeda Martinez
Todo pensar es ideologico, en consecuencia todo analisis e
interpretacion, es por definicion ideologica, a la realidad la abordamos
siempre como una constelacion de ideas, medios y valores. Aun en las opciones mas personales
que nos presenta la vida hay que hacer necesariamente una
interpretacion.
En esta investigacion quiero apoyar el pensamiento y puntos de
vista de todas aquellas personas que nos dimos a la tarea de investigar el
origen del monumento al padre de la patria ubicado en el jardin de nuestra
ciudad.
ANTECEDENTES:
Zacatecas assume el sistema federal el 14 de julio de 1823, asi es
como empieza a figurar como estado libre y soberano. Teniendo como primer gobernador
(provisional) al coronel Juan Peredo y apartir del 17 de enero de 1825,
Zacatecas tuvo su primera constitucion politica y su division territorial
consto de 11 partidos que feuron: Zacatecas, Aguascalientes,
Sombrerete, Juchipila, Fresnillo, Nieves, Pinos, Villanueva, Jerez,
Mazapil y Tlaltenango.
El primero de abril de 1833 cuando Antonio Lopez de Santa Anna
assume la Presidencia de la Republica, enarbolando el triunfo de las ideas
liberales y una vez que traiciona a estos, decide cambiar el sistema de
gobierno de federalista a centralista apoyado, desde luego, por los
conservadores. Los
zacatecanos portestaron y rechazaron toda orden del gobierno central, dos
meses despues el General Santa Anna decide someter a los zacatecanos, al
llegar a Aguscalientes los oficiales se declaran a favor de Santa Anna
trayendo consigo la celeridad de los acontecimientos que le dieron
finalmente la victoria a las fuerzas santanistas. A Santa Anna, a su paso por
Aguascalientes, los vecinos le solicitaron la independencia del partido y
es asi como se decreto la ereccion de Aguascalientes en territorio
federal.
Tlaltenango tuvo la categoria de partido politico desde 1823 hasta
los inicios de la revolucion maderista. Los municipios que formaron el
partido de Tlaltenango fueron: Momax, Atolinga, Tepechitlan, Teul de
Gonzalez Ortega, Benito Juarez, Garcia de la Cadena, la delegacion de
Ignacio Allende y desde luego la municipalidad de Tlaltenango, quiza al
inicio esta division politica respondio a una razon bien justificada, pero
no asi durante el porfiriato donde jefes politicos vivieron con el unico
objetivo de pisotear derechos y asesinando la libertad.
ETAPA
PORFIRISTA
Por estos tiempos Tlaltenango era tradicionalmente una poblacion
rural, vivia, pensaba y creia ruralmente. El regimen porfirista no hacia
nada mas que conservar esa condicion no solo en los partidos zacatecanos
sino tambien a nivel nacional.
A pesar de esto y por fortuna surgieron hombres que aun hoy en dia
honran a nuestro Tlaltenango, como el senor licenciado Juan Francisco
Roman Mota que tuvo una cultura superior y una gran sensibilidad humana,
quien fuera colaborador de los periodicos “El pobre diablo” y “La sombra
de Garcia”, personaje que destaca en la politica municipal, estatal y
nacional por lo que se le llego a invitar a formar parte del gabinete en
el segundo imperio.
Pero su gran sensibilidad humanista que lo caracterizaba lo llevo a
inclinar su simpatia por los humildes y desposeidos. El 21 de abril de 1891 el
licenciado Juan Francisco Roman se convierte en el célebre defensor de las
causas campesinas de Tlaltenango al publicar la defense sobre el derecho
de 93 pequeños propietarios de Tlaltenango, tesis valederas aun hoy en
dia.
El gran peso de este ilustre Tlaltenanguense se vivia y se
respetaba, siendo diputado por Zacatecas hace suyo el comun sentir de
todos los mexicanos, el celebrar el centenario de la Independencia de
Mexico, si bien es cierto aun faltaban varios años para 1910, (año del
centenario de la Independencia).
Don Porfirio, general que poseia innegables cualidades que mucho le
servian para dar realce a su autoridad particular, planeo su gran sueño de
conmemorar el centenario de la independencia. Fue asi como iniciaron los
preparativos consistiendo uno de estos en mandar fundir mas de un centenar
de estatuas de Hidalgo, el gran Heroe de la patria, en talleres
especializados, las cuales se repartirian en todos los estados del
pais. El Licenciado Roman
solicito varias estatuas de las cuales llegaron a Zacatecas dos de ellas y
cuatro ninfas (que representaban las estaciones del
año).
Dichas estatuas fueron destinadas, una para Tlaltenango y la otra
para Villa Hidalgo, sin embargo esta ultima ahora se encuentra en la
ciudad de Pinos. Las ninfas
fueron conducidas a Villanueva, de las cuales Jerez solicita para celebrar
su feria una de ellas (primavera), la cual aun se encuentra en la plaza
principal Rafael Paez, las otras tres fueron quitadas del Jardin principal
de Villanueva por orden del Sr. Cura Roberto Serrano, por considerar que
atentaban contra la moral.
Asi fue como en 1896, cumpliendo la orden del supremo gobierno se
erigio el monumento al padre de la patria segun consta en el informe que
rinde el jefe politico del partido de Tlaltenango, Manuel Sabino Caballero
el 21 de septiembre de 1896.
El informe menciona que el monumento mide 3 metros y 84 centimetros
desde el Zocalo hasta el plinto de la estatua que mide 1 metro 85
centimetros. El zocalo es de
piedra basaltica, la base del primer cuerpo o rebanca es de cantera roja y
el resto del monumento es de cantera blanca con cambiantes gris y pajizo;
dichas canteras fueron traidas de la municipalidad de Teul y que tiene
parecido con ligeras variaciones a la estatua de Colon en el paseo de la
reforma en la ciudad de Mexico.
El monumento es circundado por un enverjado de hierro (hoy ya no
existe) y que la obra de canteria estuvo a cargo del arquitecto Damaso
Muneton. Cabe mencionar que
el enrejado fue quitado por razones normativas que aun no encuento
justificadas por parte del Instituto de Antropologia e Historia en la
remodelacion que se hiciera en la administracion del ing. Miguel Angel
Casas Magallanes. La
inaguracion del monumento tuvo lugar el 16 de septiembre de 1896 con un
costo de $5,012.20
Por la representacion de aquel hombre que nos enseño la defensa a
la libertad, la justicia y la igualdad y por su todavia notable hermosura
en Tlaltenango del monumento al gran padre de la independencia !Celebremos
su primer centenario! Y hagamos votos porque este giron de tierra nos vio
nacer sea siempre Libre y Digno.
Cortes,
Quiñones Prof. Antonio; “De Tlaltenango, a Don Miguel Hidalgo”; Pagina
9 – 11; Imprenta Tlaltenango;
1986.